Estimado Señor Obispo:
Es un compromiso dirigirnos a Vd., a los fines invitarlo a participar de la Jornada Nacional de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, que se realizará el domingo 15 de septiembre, por ser el tercer domingo y haberse sumado al calendario litúrgico de nuestro país, con motivo de la cercanía al Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, que se conmemora internacionalmente el 23 de septiembre.
La fecha rinde homenaje a la sanción en Argentina de la Ley Palacios, en 1913, primera norma en el mundo que estableció como delito promover o facilitar la prostitución de mujeres y dispuso simultáneamente normas para la protección de las víctimas.En Argentina, entre tanto, se desarrolla una intensa campaña para que se considere la prostitución como un trabajo, lo que ha sido recogido en algunos estamentos del gobierno nacional. El Equipo No a la Trata de esta Comisión Nacional de Justicia y Paz, trabaja y reza para liberar de esta esclavitud en nuestra Patria.
Como nos dice el papa Francisco, “la trata constituye una violación injustificable de la libertad y la dignidad de las víctimas, dimensiones constitutivas del ser humano deseado y creado por Dios, por lo que debe considerarse un crimen de lesa humanidad” (Mensaje a los participantes en la Conferencia Internacional sobre la Trata de Seres Humanos: La trata es una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, 11.04.2019).
Por ello le solicitamos que, si lo considera oportuno, anime a su comunidad diocesana a sumarse a esta Jornada, orando en las misas del domingo 15 de septiembre por sus intenciones. Adjuntamos a modo de colaboración una guía para la misa para compartir en su comunidad.
Invocando la protección de Dios y Virgen de Luján, le saludamos fraternalmente,
Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina
Ayelén Tomasini
Coordinadora Equipo No a la Trata
Humberto Podetti
Presidente
GUIÓN para la MISA
Jornada Nacional de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas
(15 de septiembre 2024)
INTRODUCCIÓN
Celebramos hoy la Jornada Nacional de Oración y Reflexión contra la trata de personas, en este tercer domingo de septiembre.
celebramos la Santa Misa poniendo nuestra mirada en todas y cada una de las víctimas de este delito y pedimos a Dios que nos ayude a crear sensibilidad y conciencia sobre esta “llaga en la carne de Cristo” que atropella a los más vulnerables de nuestra sociedad. Hoy Dios nos enseñará a hacer buen uso del dinero, sin esclavizarnos de él para poder servirle plenamente a nuestro único Dios. Con un corazón desprendido de las cosas de este mundo, dirijamos nuestra mirada a Dios y comencemos esta celebración.
PALABRA DE DIOS (Única moción) El mensaje del Evangelio es radical: nadie puede servir a dos amos, no se puede servir a Dios y al dinero. Sólo hay un Dios, leemos en la carta a Timoteo. Por boca del profeta Amós, el Señor denuncia esa idolatría que pone el dinero por encima de la persona.
Juntos podemos contrarrestar la trata de personas. Para esto hemos sido llamados a construir comunidad, espacios de encuentro entre nosotros, con los cercanos y los lejanos. La Palabra de Dios nos convoca, nos une y nos ilumina. Atentos escuchemos.
O bien
Primera lectura
Isaías (50, 5-9):
Isaías, nos recuerda la enseñanza de consolar a quiénes están afligidos y cansados. En nuestro tiempo es una manera valientemente denunciar abusos contra los derechos humanos de la sociedad de su tiempo. Hay prácticas engañosas de nuestros tiempos que también se iluminarán con esta Palabra. Escuchemos con mucha atención.
Segunda lectura
Santiago (2,14-88):
Santiago hace una invitación que nosotros escuchemos el valor del perdón y ser justificados. Dios quiere la salvación de todos, y para ello pide nuestra conversión.
Evangelio
Marcos (8, 27-35): Jesús nos invita a seguirlo y esto implica renunciar a la indiferencia en nuestra vida para que no sea obstáculo a nuestro crecimiento en la fe y el compromiso con los que más lo necesitan.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A cada intención respondemos: “Dios de la Vida, escúchanos”
● Por el Papa Francisco, para que siga siendo una voz profética para toda la humanidad en su lucha contra la trata y la exclusión de las personas. Oremos.
● Por las mujeres, niñas y niños engañados con falsas promesas que quedan sujetos a las cadenas, atrapadas en la prostitución y en las redes de la trata de personas. Oremos.
● Por los que son o fueron víctimas de la trata, del comercio humano, del tráfico de órganos, la servidumbre doméstica, la explotación sexual y laboral, que sean restituidos sus derechos. Oremos,
● Por los más vulnerables, por los que son víctimas del trabajo esclavo, por las personas abusadas y maltratadas, discriminadas y excluidas, ignoradas y despreciadas, que alcancen una vida digna y plena. Oremos.
● Por las autoridades, para que atiendan, escuchen, asistan, se ocupen y preocupen de este grave problema de la esclavitud de seres humanos, con la seriedad y persistencia que se requiere. Oremos.
● Por los hogares que padecen la angustia cotidiana debido a la desaparición de sus seres queridos, sustraídos por los traficantes de la vida, que renueven cada día la esperanza del reencuentro. Oremos.
● Para que no caigamos en la indiferencia que humilla y anestesia el ánimo, en el cinismo que destruye. Que sepamos abrir nuestros ojos y miremos las miserias y heridas de tantos hermanos y hermanas privados de dignidad y escuchemos sus gritos de auxilio y nos solidaricemos. Oremos.
● Para que tengamos reflejos solidarios y todos encuentren en nosotros manos generosas y corazones atentos que faciliten soluciones concretas, justas y duraderas para todos los que sufren, para transformar la cultura de la explotación, en una cultura del cuidado. Oremos.
OFERTORIO
¡Nadie puede servir a dos señores!
Presentamos los dones del pan y del vino, frutos del trabajo y del esfuerzo de todos, que se convertirán en Pan de Vida y Bebida de Salvación.
Junto a ellos ponemos los nombres de cada una de las víctimas de la trata y tráfico de personas, como ofrenda martirial, unidas a la pasión de Jesús.
COMUNIÓN
El Cuerpo de Cristo sufre el atropello de tantos traficantes de la vida que sin escrúpulos amenazan y destruyen a tantas personas inocentes y vulnerables.
Nos acercamos a comulgar con la fe de recibir al mismo Jesús que sufre y padece esta cruz en muchas hermanas y hermanos nuestros.
ORACIÓN FINAL
Oración (Papa Francisco 12 de febrero de 2018)
DESPEDIDA
Hemos celebrado al Dios de la Vida y de la Libertad. Sólo juntos podremos recorrer el largo camino de la libertad, promover la dignidad de cada persona, realizarnos como personas, como hermanas y hermanos, hijas e hijos del mismo Padre.

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